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Gestión·7 min de lectura

Cómo controlar el inventario de tu restaurante (y dejar de perder plata)

Equipo Proonto·

El inventario es donde muchos restaurantes pierden plata sin darse cuenta. No es un robo espectacular ni una crisis: son fugas pequeñas y constantes. Un poco de merma aquí, una compra de más allá, porciones que se sirven más generosas de la cuenta. Al final del mes, esas fugas se comen una parte enorme de la ganancia. La buena noticia es que con un poco de método —y el sistema adecuado— se controlan.

Por qué el inventario se descontrola

En la mayoría de los locales el inventario vive en la cabeza del dueño o en un cuaderno. Funciona cuando estás tú solo detrás del mostrador, pero se rompe apenas crece el equipo. Estas son las causas típicas de que los números no cierren:

  • Mermas no registradas: lo que se cae, se vence o se quema y nadie anota.
  • Porciones inconsistentes: cada cocinero sirve 'a ojo' y el costo por plato varía.
  • Compras sin datos: se compra por costumbre, no por consumo real.
  • Robo hormiga: pequeñas cantidades que desaparecen y nunca se detectan.

El primer paso: saber cuánto cuesta cada plato

No puedes controlar lo que no mides. El control de inventario en serio empieza por la receta: cuánto de cada insumo lleva cada plato. Si tu hamburguesa lleva 150 gramos de carne, un pan, dos fetas de queso y salsa, eso tiene un costo exacto. Cuando conoces ese costo, sabes cuánto ganas con cada venta y detectas enseguida si algo se está yendo de las manos.

Receta = descuento automático de stock

Acá es donde un POS con recetas cambia el juego. Si el sistema sabe que cada hamburguesa consume 150 gramos de carne, entonces cada vez que vendes una hamburguesa, descuenta esos 150 gramos del stock automáticamente. No hay que anotar nada a mano. El inventario se actualiza solo con cada venta, y al final del día el stock teórico refleja lo que realmente vendiste.

Comparar el stock teórico con el real

Con el descuento automático tienes un 'stock teórico': lo que el sistema dice que deberías tener según lo vendido. El paso final es contar físicamente cada cierto tiempo y comparar. Si el sistema dice que te quedan 5 kilos de carne y en la heladera hay 4, ahí tienes una fuga de 1 kilo que investigar: ¿merma?, ¿porciones grandes?, ¿robo? Ese número es oro para tomar decisiones.

La diferencia entre el stock teórico y el real es el mapa exacto de dónde se te escapa la plata.

Alertas de stock bajo: nunca más quedarte sin lo importante

Quedarte sin un insumo clave en plena noche es perder ventas y quedar mal con el cliente. Un buen sistema te avisa cuando un insumo baja de un mínimo que tú defines, para que compres a tiempo. Dejas de comprar por susto (de más) o por olvido (de menos) y empiezas a comprar según el consumo real.

Empieza simple, no intentes todo de golpe

No hace falta cargar 300 insumos el primer día. Empieza por los 10 o 15 insumos más caros o que más se mueven —la carne, el alcohol, el café—, carga sus recetas y controla esos. Ahí está el 80% de tu costo. Una vez que tomas el ritmo, vas sumando el resto.

Proonto POS conecta recetas, inventario y ventas: defines qué insumos lleva cada plato y el stock se descuenta solo con cada venta, con alertas cuando algo se está por acabar. Es la forma más simple de dejar de perder plata sin darte cuenta. Pruébalo gratis con tus platos más vendidos.

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